El Otro Jaén es un blog autogestionado y libre de subvenciones.

Sirve de vocero de las organizaciones de Jaén que aceptan los principios de funcionamiento del blog.

En ese sentido, El Otro Jaén nace con intención de, por un lado, publicitar las convocatorias de las distintas organizaciones y colectivos que colaboran con el blog, y, por otro, realizar pequeñas crónicas de las mismas.

Si deseas que tu colectivo u organización forme parte del proyecto, ponte en contacto con nosotros.
Este es nuestro correo: elotrojaen@gmail.com

También puedes apoyar enlazando El Otro Jaén a tu blog o página web o siguiéndonos en twitter.

7 oct. 2014

Vídeo-Fórum: “Prohibido recordar: cárcel de mujeres de Saturrarán, 1938-1944"

 
Desde CNT de Jaén organizamos el vídeo-fórum: “Prohibido recordar: cárcel de mujeres de Saturrarán, 1938-1944”. En el mismo debatiremos en torno al documental elaborado por Txaber Larreategi y Josu Martínez. Tendrá lugar el próximo jueves 9 de octubre, a las 21:00 h., en el local de la CNT de Jaén, situado en la C/ Los Ángeles, 3, bajo (calle lateral a la Escuela de Artes y Oficios José Nogué). 
Prohibido recordar trata de la terrible experiencia vital de diversas mujeres, recluidas en el penal franquista de Saturrarán, playa del municipio guipuzcoano de Motrico, cuya actividad represiva se prolongó desde 1937 hasta 1944. Años terribles, en los que el fascismo apresó entre sus muros a más de 4000 mujeres, de edades muy diversas, procedentes de localidades de todo el estado. Sobre las penosas condiciones de las mujeres allí encarceladas, la Sociedad de Ciencias Aranzadi, recoge el testimonio del asesinato de 107 reclusas y 48 niños, víctimas de inanición, enfermedades como el tifus o la tuberculosis y los malos tratos infligidos por sus carceleras, las monjas de la orden de las mercedarias, que supieron sacar buen provecho de su papel represor, malversando los escasos recursos destinados a las presas, desviándolos hacía otras ramas de su orden. Testimonios de represión y lucha, pero ante todo testimonios de dignidad, de la que el fascismo trataba de despojarlas; testimonios que rememoraban la puesta en práctica del apoyo mutuo y las redes de solidaridad características de la clase obrera; herramientas puestas en práctica tanto dentro como fuera del penal y que, a la larga, sirvieron para conseguir que muchas de estas mujeres superaran la tortura y el encierro.