Buenos días, Sergio.
- ¿Puedes explicarnos brevemente en qué consiste el Ateneo Cultural del CSA “Jaén en pie”?
Básicamente es una reunión de militantes del
Centro Social -aunque esperamos que participe todo aquel que quiera y pueda-
que aprovecha el espacio para compartir libremente sus intereses, experiencias
y conocimiento en materia científica y cultural. Es la puesta en marcha de la
autogestión cultural en Jaén a través de un intercambio interdisciplinar entre personas
que se reúnen para aprender colectivamente lxs unxs de lxs otrxs. Eso sí, no es
altruista, es un trueque cultural.
- ¿Qué tipo de actividades pensáis realizar?
Todo dependerá de las propuestas que se
formalicen en las reuniones que se
celebran previas a cada acto. La responsabilidad de la organización recae sobre
lxs proponentes y el resto del ateneo se ofrece como un apoyo para que el acto
se lleve a cabo. El primero fue la proyección de una película, pero ya se han
barajado otras ideas para próximas reuniones tales como audiciones de música
impresionista, debates sobre fotografía, talleres de historia disidente, etc.
Todas tienen en común que son participativas porque no creemos en la
transmisión del conocimiento en una sola dirección como sucede en una clase de
universidad o en una conferencia al uso. También queremos realizar actividades
fuera del CSA, interactuando con la ciudad y la oferta cultural que esta tenga
en un momento determinado. Es decir, quedamos para hacer cosas que muchas veces
haríamos solos y nos aprovechamos de los beneficios que esto tiene.
- Vuestro modelo de cultura es realmente
antagonista al institucional. ¿Qué opinión te merece la política cultural de
las instituciones locales?
Totalmente antagonista porque rompe con sus
normas, con sus jerarquías y con la censura que esta supone. No es necesario
contar con la marca institucional que reconozca oficialmente nuestra formación
y su contenido. La institucionalización de la cultura ha terminado con el
placer de aprender y compartir el conocimiento.
Una de las opiniones que se tienen de Jaén,
incluso de los propios giennenses, es que coarta las oportunidades de formación
y de desarrollo de la creación científica y cultural. En una ciudad de casi
ciento diecisiete mil habitantes, con universidad y otras instituciones
públicas específicas en el ámbito de la formación y la creación cultural como
la Universidad Popular, se ha asumido que para poder desarrollarnos o estar en
contacto con las últimas novedades hemos de trasladarnos como mínimo a Granada.
Contra esto debemos combatir, porque la ciudad no la hacen sus instituciones,
sino sus habitantes. Si seguimos esperando que otrxs lo hagan por nosotrxs y
nos den el dinero y la infraestructura para realizarlo deberemos tragar con lo
que nos impongan. Se pueden desarrollar muchas historias muy interesantes en
Jaén, pero para ello debemos organizarnos y ser participativxs.
Un ejemplo es la Universidad. Yo tengo una
formación académica en historia del arte. Nuestra titulación difícilmente
podemos transformarla en rentabilidad económica, por eso la titulación sufrió
una amenaza de extinción en 2005 que ahora parece reavivarse. En Jaén ya pasó
con la titulación de Humanidades, extinguida porque no era rentable según una
confesión de la aún hoy Vicerrectora de Estudiantes e Inserción Laboral. Es
decir, las instituciones públicas siguen el dictado del capitalismo donde
también entra la promoción de la competitividad y la formación gradual en base
al poder adquisitivo con el que cuentes. Este es un caso muy evidente de que no
puedo esperar nada de las instituciones.
- El Ateneo funciona como un colectivo integrado dentro del CSA Jaén en pie, pero quisiéramos que nos explicaras que puede aportarle un Ateneo Cultural a un espacio eminentemente político como el CSA.
Nosotrxs consideramos que el mero hecho de que en
el CSA se hable de historia del arte, de literatura, fotografía, música o
arquitectura es un hecho político en sí mismo independientemente de que el
contenido de las actividades sea explícitamente político-social.
En mi opinión, es muy grave que gran parte de la
clase trabajadora no crea en la importancia que supone la formación cultural
para mejorar su calidad de vida y para dotarse de herramientas para la lucha
contra este sistema injusto. Debemos reclamar la cultura como algo que nos
pertenece como un bien más, más allá de la adquisición de las coordenadas que
deben manejar para insertarse en el mercado laboral -algo que incluso algunos
estudiantes universitarixs han llegado a reclamar en discursos informales
desdeñando todo aquello que a priori no le servía para trabajar. Hemos adoptado
la dinámica trabajo-ocio mercantilizado como modo de vida en el que el único
que gana es el capitalismo y hemos excluido el interés crítico hacia la
literatura, el cine, la historia… paralelamente a la pérdida de interés en la
política.
Esto es una paradoja si tenemos en cuenta que
los movimientos obreros se han caracterizado por luchar contra el elitismo en
la creación y recepción de la ciencia y cultura y por el libre acceso a estas
como herramientas necesarias en la construcción personal del individuo y en el
camino hacia una sociedad más justa y más libre. Todo ello sin contar nunca con
la administración pública, algo que en esta supuesta democracia es paso
ineludible y que, sin embargo, nosotrxs rechazamos queriendo demostrar que la
autogestión es posible en cualquier ámbito de nuestras vidas. Eso también es
hacer política activa.
-Para finalizar, quisiera que me explicaras
cómo se puede contactar con el Ateneo y qué condiciones hay para formar parte
de él.
Para contactar con el ateneo no hay más que
pasarse por algunas de las reuniones que se celebran antes de cada acto. La
única condición es el respeto a la estructura asamblearia que el ateneo se ha
otorgado y al trabajo de resto de compañerxs. Por supuesto no vamos a permitir
ninguna actitud racista, clasista, homófoba o sexista dentro de nuestro ateneo.
Por lo demás, todo cabe en él.
No hay cuotas de afiliación ni nada por el
estilo porque como dije antes, se trata de un trueque cultural.